Un día como hoy, hace 46 años, las tres hermanas Mirabal fueron violentamente asesinadas en la República Dominicana. Las hermanas, conocidas como “las mariposas inolvidables”, se convirtieron en poco tiempo en el máximo exponente de la violencia contra la mujer. Para conmemorar el luctuoso hecho, la Asamblea de las Naciones Unidas acordó en 1999 declarar el 25 de noviembre “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”.
A los políticos se les llena la boca diciendo que la sociedad avanza hacia una igualdad. Tal vez. Es cierto que los jueces ya no te discriminan por ser mujer (bueno, hay algunas sentencias para mear y no echar gota). Es cierto que los empresarios no te discriminan por ser mujer (bueno, algunos te ponen de patitas en la calle si te quedas embarazada y, por supuesto, te pagan menos que a un hombre). Es cierto que los hombres ahora ayudan más en las tareas de la casa y en la educación de los hijos (bueno, algunos no han frito un huevo en su puñetera vida y tampoco se enteran cuando se le cae un diente a su hijo). Todo ello es cierto. Pero también lo es que en lo que va de año más de sesenta mil mujeres han denunciado malos tratos en España. También lo es que el Ministerio de Justicia tiene más de doscientos mil nombres en su registro de maltratadores. También lo es que ya han muerto 88 mujeres en el 2006 víctimas de la violencia doméstica. No tengo ninguna duda de que este terrorismo conyugal es el peor de los posibles. Prueben a pensar lo que significa tener a un hijoputa a tu lado las 24 horas del día, convivir, comer y dormir con él, prueben a imaginar el horror y el pánico de una mujer indefensa y abandonada por todos. Dice Kofi Annan que “La violencia de género es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. Mientras continúe, no podemos afirmar que estemos logrando progresos reales hacia la igualdad, el desarrollo y la paz”. Yo tengo la certeza de que el problema es mucho más complejo y de mucha más difícil solución de lo que puede parecer. Una reciente encuesta sobre la violencia doméstica realizada entre estudiantes de secundaria ha acabado ya de reafirmarme en ello (y eso que los autores del estudio ven una actitud favorable a la igualdad y contraria a la violencia de género en la mayoría de los chicos).
Sin embargo:
a) un 43% de los chicos piensa que “cuando las mujeres dicen no, quieren decir sí”.
b) un 48% de los chicos piensan que no es maltrato el obligar a mantener relaciones sexuales sin preservativo.
c) un 27% de los chicos piensa que “las mujeres son inferiores a los hombres”
Que las mariposas inolvidables olviden estas conclusiones cuanto antes. El monstruo está a nuestro lado y nosotros seguimos alimentándolo.