>

Blogs

Vicente Álvarez

EL FARO DE AQUALUNG

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL


Primera novela de Osvaldo Soriano y ejemplo perfecto de algo así como surrealismo criminal, novela negra del absurdo atestada de humor, poesía, diálogos ocurrentes, melancolía y acción trepidante. Fábula jubilosa con la que el autor supo subirse de manera originalísima a una novela de Raymond Chandler consiguiendo, de paso, sacarse de la manga un imposible: hacer bailar amarraditos a personajes de la novela negra con personajes del cine cómico; él que siempre fantaseó con escribir una novela sobre el Gordo y el Flaco y que no supo cómo llevarla a buen puerto hasta que cierta noche se le apareció el gato negro de Chandler y le regaló la pista definitiva: solo un detective profesional como Marlowe podía ayudarle a rematar su novela.
En la primera parte de la novela, Stan Laurel (El Flaco), viejo y cansado, acude a Philip Marlowe para que investigue la razón por la cual ya no le contratan los productores de cine. En la segunda parte, más larga y esperpéntica, Osvaldo Soriano, convertido en personaje de la novela, se encuentra con Marlowe frente a la tumba de Stan Laurel. Es el comienzo de una serie de aventuras delirantes que les hará convertirse en los nuevos Gordo y Flaco. Marlowe, viejo, aniquilador, despreciativo, brutal a veces, tiene el rostro duro y las arrugas le asoman como cicatrices. Soriano es un pobre tipo enamorado de las películas del Gordo y el Flaco que llega a Estados Unidos para correr detrás de dos cómicos muertos de los que nadie ya se acuerda (“Qué boludo soy. Ya ni siquiera espero que los yanquis vayan a matarme a mi país; vengo directamente a la boca del tigre”). Historia de perdedores, de personajes fracasados, de antihéroes (Soriano mantuvo siempre un profundo amor por los derrotados: “yo no sirvo para pintar triunfadores”, decía; por eso, aquí los exitosos Chaplin y John Wayne quedan en muy mal lugar). Pasaba las noches, como dice Galeano, “sentado ante la máquina de escribir, el cenicero lleno de puchos y un par de gatos dormilones” y con “Triste, solitario y final” consiguió el sueño de su vida: continuar las historias desopilantes que le contaba su mamá de pequeño sobre el Gordo y el Flaco.

Temas

Sobre el autor

Vicente Álvarez, que a veces es Ariel Conceiro, otras veces Delaviuda, e incluso de vez en cuando el 50% de Jazz Negroponte, escribe novelas y cosas así. Nació con Modesty Blaise, con Rayuela, con Charada, con La Pantera Rosa. Murió un par de veces. Y, sin embargo, aquí está. Contando historias. delaviuda.wordpress.com


junio 2007
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930