Blogs

Vicente Álvarez

EL FARO DE AQUALUNG

APESTOSO CALDO DE CULTIVO


Publicado en El Norte de Castilla el 2 de octubre de 2008

Acaban de presentar una campaña con el fin de mejorar la imagen de los 700.000 rumanos que residen en España. Hace no mucho, un pueblo mallorquín saltó al primer plano de la actualidad por un cartel de gran tamaño que presidía una tienda de Informática: «Se prohíbe la entrada sin previo aviso a perros y rumanos, de lo contrario saldrán ‘hechando’ ‘ostias’». Faltas de ortografía, intolerancia, descerebrados e ignorancia, todo ello en el mismo lote. La comunidad rumana, desgraciadamente, suele protagonizar otro tipo de noticias. Una inmensa minoría de esos 700.000 son los pérfidos protagonistas pero todos cargan con la condena. Incluidos los que no interesan como personas sino exclusivamente como mano de obra barata. El actor y director Carlos Iglesias ha contribuido en esta campaña con un documental que viene a complementar su fantástico trabajo al frente de ‘1 franco, 14 pesetas’, película más que nunca necesaria en estos alborotados momentos. En ella dedicaba un emotivo homenaje a los cuatro millones de españoles que tuvieron que emigrar en los años sesenta. Él mismo, acompañando a sus padres, fue uno de los que invadió Suiza, país que llegó a tener un millón de extranjeros de un total de cinco millones de habitantes. Escucho a Iglesias hablar en la radio. Dice que resulta muy higiénico recordar que nosotros fuimos emigrantes. Que sus padres cobraban los mismos sueldos que los suizos. Que tuvieron acceso a las mismas viviendas. Que recuerda perfectamente cómo españoles e italianos robaban los abrigos en los restaurantes y todo tipo de cosas en los supermercados suizos. Que el hambre y la necesidad llevaban a la picaresca. Ahora nos quejamos de los rumanos o de los marroquíes cuando hace bien poco nosotros éramos los rumanos y los marroquíes. También desmonta el manido y perverso tópico de que los españoles emigramos con contrato de trabajo en contraposición a las oleadas incontroladas de inmigrantes que llegan a España. En realidad, alrededor del 50% de los españoles que emigraron lo hicieron de manera ilegal, es decir al margen del Instituto Español de Emigración. Es bueno que en estos días inciertos se recuerden estas cosas. La fragilidad de la memoria acostumbra a vestirse con hábitos fascistas. Dar lumbre a la memoria no es hurgar en el pasado. Es muy bueno recordar que fuimos pobres. Que a lo peor, dentro de poco, volvemos a serlo. Volvemos a ponernos el traje de emigrantes. «Los países no son crueles, es la miseria la que es cruel», apostilla Carlos Iglesias. Por eso me avergüenza la actitud racista de mucha gente que generaliza de manera indigna y tacha a todos los extranjeros de delincuentes. Un caldo de cultivo perverso del que muchos se aprovechan. Ahora, con la crisis, se frotan las manos y echan gasolina al problema. Los réditos electorales no tardarán en llegar. En Austria, dos partidos de extrema derecha acaban de ser los grandes triunfadores. Haider y Strache, peligrosos nazis de pasado paramilitar e ideas repugnantes, han comenzado a incendiar Europa. Sus mensajes ultranacionalistas, anti-Islam, anti-emigrantes y anti-UE, han calado muy hondo. Especialmente, entre los más jóvenes. Ellos no saben todavía que la intolerancia hace monstruos.

Temas

Sobre el autor

Escribe novelas y cosas así. Sus detractores dicen que los millones de libros que ha vendido se deben a su cara bonita y a su cuerpo escultural. Y no les falta razón.


octubre 2008
MTWTFSS
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031