Hechos recientes han hecho que cavile sobre este enigma ontológico: ¿la vida es por azar o es sistemática? Hoy he optado por la hipótesis sistemática, algebraica si os place. Ojo por ojo y diente por diente. Como la mayoría de los seres humanos, sólo intento hallarle sentido a las cosas. No sé si hoy lo habré conseguido, no sé si alguien lo conseguirá. Isaac Newton pensó que el mundo funcionaba como un mecanismo de relojería, como una máquina engrasada. Es una visión consoladora: limpia, ordenada y predecible. Pero es una visión que ha sido hecha pedacitos por la relatividad y la mecánica cuántica, más todos los rollos de la física del siglo XX. El universo es un lugar extraño. Nos estrujamos las meninges desarrollando teorías, ecuaciones y sistemas. Y ¿adónde nos conducen?. Un sistema es como la cola de la verdad. La verdad es el lagarto, deja su cola en nuestros dedos y se marcha, sabiendo muy bien….. que le crecerá otra….. enseguida. No sé,… ¿qué podría hacer? La próxima vez me haré con una moto de impresión.