A veces llegan a mi correo cosas muy raras. Y no hablo de publicidad de venta de viagra ni de entusiastas ofrecimientos para alargar mi pene. Hablo de correos en los que alguien me dice, por ejemplo, “agrégame a tu facebook”. Como me siento más perdido que el Dalai Lama en un concierto de Metallica, investigo y me entero de todo ese boom de las redes sociales. Sí, soy un troglodita, pero gracias a mi ignorancia me hago unas risas con algunos grupos creados y me entran ganas de agregarme. Dudo entre varios: “Pérdida inmediata de la dignidad con el gorro de la piscina”, “Yo también aprendo portugués con los botes de champú”, “La culpa es de los padres que las visten como a Guti”, “Si Hitler se apellidara Macarena los nazis gritarían heeeil Macarena”….. Hay donde elegir, aunque más que agregarme me encantaría crear uno. Algo así como (y el humor deja paso al cabreo): “Bares de Valladolid donde no retransmiten partidos del Pucela y sí del Farsa o del Mandril”. Empezamos bien la temporada: primera retransmisión que hacen del Pucela y habemus lio. Quien más y quien menos tuvo que recorrerse cinco o seis bares hasta encontrar uno donde echasen el partido del Pucela ya que a la misma hora jugaba el Madrid. Cuando lo lograbas, la mayoría de las veces era porque el bar en cuestión tenía dos televisiones y retransmitía ambos partidos. Estas cosas te hacen reflexionar mucho sobre nuestra mentalidad, sobre la forma de comprender y defender lo nuestro que se da en esta tierra, sobre el aborregamiento general. Vamos, que es triste y vergonzoso que cueste tanto encontrar un bar en tu propia ciudad para ver al equipo de tu ciudad. No me imagino eso en Bilbao, Sevilla, Valencia, San Sebastián, Pamplona o Gijón. Y ya no hablo de países serios como Inglaterra. Pues eso, con esta forma de ser, con todos los medios de comunicación rendidos en exclusiva a los dos grandes y con el infame reparto de los derechos televisivos, tenemos lo que nos merecemos. Un monólogo soberbio e inaguantable y una liga que se va a decidir por el gol-average. Con su pan se lo coman.