EL FANTASMA DE BAKER STREET

 

Y bien, qué mejor segunda entrega a la fantástica labor de recuperación de joyas pulps hispanas orquestadas por Darkland que (tras Rancho Drácula de Silver Kane) regalarnos una de las obras más buscadas del segundo gran genio de los bolsilibros patrios, el gran Curtis Garland. “El fantasma de Baker Street” recrea algunas de las pasiones más reconocibles del añorado Juan Gallardo como son el gusto por los pastiches y los ambientes victorianos además de la fascinación por un personaje como Jack el Destripador. En esta ocasión nos presenta a Shylo Harding, escritor americano de novelas pulp, que llega a Londres y visita la casa-museo de Sherlock Holmes. Al salir de allí una joven le aborda y le habla de un caso ocurrido en 1897 (conocido como los crímenes del Degollador) que llevó a la horca a un hombre inocente. A partir de ese momento todo se precipita: una desconocida pelirroja le persigue por las calles de Londres, recibe en el hotel un telegrama firmado por Watson y le entregan un manuscrito que habla del Degollador y que está escrito por John F. Weston y protagonizado por el detective Shelby Hakes. Poco después, le visita un abogado que es acuchillado en la misma puerta de su habitación con una antigua daga… Parece, en fin, que ha sido elegido por una sombra del pasado para reencarnarse temporalmente en…. Sherlock Holmes. A partir de ese momento empieza una investigación que le lleva a unos páramos y a una mansión que nos recuerda la historia de El perro de los Baskerville y en la que Shylo Harding tendrá que descubrir lo que sucedió 70 años atrás cuando un degollador ensangrentó las calles de Londres antes de trasladar su obsesión criminal a los pantanos de Yorkshire además de enfrentarse a un nuevo asesino que ha aparecido 70 años después y que emplea una daga en vez de un curvado tenedor trinchante de afiladas púas. ¿Qué eslabón une al asesino del pasado con el del presente? ¿Por qué le habían elegido a él? ¿Puede ser realmente Shylo Harding la reencarnación de nuestro viejo y querido Sherlock Holmes?

 

No hace falta ser especialmente perspicaz para reconocer en el escritor de novelas pulp Shylo Harding a un trasunto del propio Garland. Es más, nuestro Juan Gallardo que está en los cielos dejará bien clara su filosofía y su honestidad al comienzo de “El fantasma de Baker Street”: “(Shylo Harding) Seguiría siendo tan mediocre escritor… pero tampoco ambicionaba milagros. Sólo pretendía ser fiel consigo mismo y con sus lectores. No sería nunca un Premio Pulitzer o un Nobel, ciertamente. Pero al menos no habría traicionado a quienes adquiría una de sus obras de aventuras y de intriga. Les daba justamente lo que ellos esperaban de él. Intentar ambientarse, intentar hacerse algo mejor, dentro de su línea habitual, no era sino resultado de ese afán de honestidad profesional que, aunque limitado a ediciones pulp, pretendía siempre lo mejor”. ¡Bendito Curtis Garland! Muchos escritores de la “alta literatura” que le desprecian pasarán al olvido en dos telediarios, sin embargo Curtis Garland será eterno. El tiempo actuará de juez y testigo.

 

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
El Norte de Castilla

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.