Helena es fan de la banda Fallen. Una abeja más de un enjambre de jovencitas cuya vida se vuelve macabra y sórdida. Giras, sobredosis, carpetas con cuatro mil quinientas horas de archivos, amores enfermizos, aislamiento. Una lucha alocada por convertirse en la fan más fiel. Chicas que mueren con la foto de su ídolo y el estómago lleno de pastillas. Ritos de pasaje, adolescentes fanatizadas con estrellas de rock, inframundos donde conviven seres que han complotado para que Kurt Cobain, Sid Vicious y Jim Morrison mueran repentinamente… “Este es el mar” es una novela corta de fantasía, muy urbana y a la vez muy mitológica, que ahonda en el sentimiento (más que el fenómeno) de la mitomanía. Las Luminosas son una suerte de sirenas encargadas de convertir a estrellas del rock en Leyendas, y este es el cometido de nuestra protagonista, Helena.
“Ahora entendía todavía más las historias que había aprendido en la Casa, esos últimos días incompletos, con los personajes fantasmales, olvidadizos, aislados. ¿Qué hacía John Lennon caminando solo sin un guardaespaldas? ¿Por qué nadie había visto a Jim Morrison después de su muerte, por qué alguien tan famoso estaba en tanta soledad? ¿Por qué nadie había buscado a Kurt Cobain en su propia casa y quienes eran esos amigos que habían entrado y salido los días anteriores, furtivos y misteriosos? ¿Cómo nadie se dio cuenta de que Brian Jones se ahogaba en la piscina? ¿Por qué nadie supo quién había matado a Nancy y luego, quien le dio la heroína a Sid? ¿Por qué nadie había acompañado a Elvis la última noche si sabían lo frágil que estaba? Todas las muertes parecían fragmentos de un sueño olvidado, sin una explicación verdadera. Porque la explicación era la presencia de las Luminosas: ellas provocaban ese estado latente, intermedio, suspendido”.
Fantasía urbana algo oscura con trasfondo romántico protagonizada por las Luminosas, unos seres no humanos cuya misión es convertir en Leyendas a estrellas del rock, y lo hacen matándolas, para que así queden en la historia como lo hicieron Jim Morrison, John Lennon y Kurt Cobain. La prosa de Mariana Enríquez es adictiva, inquietante y sombría, mezclando a la perfección varios géneros como el terror, el fantástico o la ciencia ficción. En fin, muy estimulante este primer acercamiento a la escritora argentina con una nouvelle que tiene algo de macabro y que juega muy hábilmente con lo monstruoso y lo desconocido.