Tres capitanes piratas con cierta fama en el Caribe del año seiscientos setenta y dos se “alían” para encontrar a la llamada Venus de los Piratas: Trevor Beket, Marco Alonso y Fosco Rinaldi. ¿Y quién es la Venus de los Piratas? La leyenda dice que en tierra o isla ignorada habita una mujer diosa, que manda sobre hombres y vidas. Una mujer que domina los corazones y los sentidos de los más atrevidos y perversos. Una mujer cuya sola aparición da sed y temblor. Sed de besarla y temblor de poseerla. Y que a la vez es pura, intocable… Una mujer que reina en sitio desconocido, donde los palacios tienen columnas de oro y las tumbas se abren a martillazos en suelo de plata. Donde las cuevas más hondas tienen luz propia porque diamantes y toda clase de piedras preciosas se engarzan en la roja tierra. Se dice, además, que en su palacio la Venus tiene una estatua que la representa tal como es… de puro oro macizo. En busca de ese Eldorado parten los tres piratas. Tienen una pista: hace medio año el capitán Verjam, joven, apuesto y célebre por su valentía, se hizo a la mar, diciendo que iba a conquistar a la Venus de los Piratas. Partió, jactándose de que él sería quien conquistara la Venus… y ya no se supo más de él. Se sabe que poseía un plano que daba la ruta a seguir para llegar hasta la Venus de los Piratas. Los tres piratas deciden poner rumbo a La Española donde vive su hermana, pues piensan que ella posee el plano o sabe algo referente a la singladura que conduce a la Venus. Sin embargo, Yvon Kerglass, otro capitán pirata, se les adelanta y consigue hacerse con parte de la pista: la latitud del particular Eldorado. Para hallar el punto exacto le faltaría el dato de la longitud y no tarda en descubrir que quien tiene ese dato es Justus Vandorf, el Buitre. El problema es que Vandorf está encarcelado en una pequeña isla francesa, preparado para ser conducido a La Martinica donde subirá al cadalso. Yvon Kerglass lo libera y hace un pacto con él. Juntos se dirigen a la “Isla sin Sol” donde se esconde la Venus y todos sus tesoros (una tierra llena de jardines de manzanas de oro bajo custodia de un dragón). Los otros tres piratas les seguirán de cerca y los cinco acaban por desembarcar en la Isla sin Sol para encontrarse con la Mujer de Oro.
(¿Qué isla conocemos que sea volcánica, esté en el hemisferio Norte con longitud Este, dónde haya poblados llamados Taoro y Orotava? Y donde un árbol sea dragón, y los inviernos sean suaves, habiendo nieve que cubre una gran montaña. Efectivamente, Debrigode traslada Eldorado a Tenerife… A partir de este momento, la novela de aventuras adquiere tintes que flirtean con lo fantástico).
Los cinco piratas encuentran a Klaus Verjam que está prisionero en una cueva y les habla de una reina de pura raza guanche y de cómo uno de los capitanes piratas morirá, aunque los restantes quedaran libres para volver a sus naves, y zarpar, o aliarse con la reina guanche, en una empresa que les reportará fabulosos tesoros. El problema es que un niño ciego ha de designar a aquel de los piratas que antes de amanecer morirá pues él, y sólo él, sabe quién fue el pirata que asesinó al prometido de la reina guanche. Quedan para el final muchas preguntas que depararán más de una sorpresa: ¿Quién es el pirata que asesinó al prometido de la reina? ¿Qué ocurrirá con los otros piratas? ¿Han engañado a la reina guanche para provocar una rebelión? Ah, y lo más importante, ¿es uno de los piratas quien dice ser?
Quinta novela perteneciente a la serie Pabellón Negro escrita por Debrigode bajo la divisa Arnaldo Visconti y enésima prueba de que Debrigode era un auténtico mago dotado con una varita mágica especial para alumbrar todo tipo de aventuras utilizando para ello un estilo único, barroco, recargado, muy cuidado en el lenguaje, un estilo bastante alejado por cierto del que solía ser marca de fábrica en la mayoría de bolsilibros. En fin, este muy particular y original trasunto de la expedición a Eldorado, pero con las costas Canarias sustituyendo a las selvas ecuatoriales, es una auténtica pepita de oro. El listón sigue en todo lo alto en la serie Pabellón Negro.