“El lenguaje no es capaz de trasladar la experiencia de pensar: su fugacidad, los infinitesimales matices, la simultaneidad de ideas e impresiones… Derrida lo explica mucho peor y en muchas más páginas”. Los 80 Diablos (pág 75), amazon.es
“En la misma escalerilla del avión privado accioné el control remoto e hice saltar por los aires el Colibrí. Una montaña de humo se elevó en la noche lisboeta como un unicornio en celo. Un millón y medio de dólares a la mierda”. El murciélago y el infierno (pág.43), amazon.es
“La juventud es un inmenso y verde horizonte, una inabarcable reserva de tiempo y posibilidades, un Noé encumbrado a la colina asombrado de cuanto le rodea… La madurez es como doblar la esquina y sentir que ya nunca más verás en color.” Los 80 Diablos (pág 39), amazon.es
“¿Alguna vez os habéis preguntado si la conciencia puede ser una hija bastarda del destino? Muchas veces yo lo hice y nunca supe encontrar una respuesta satisfactoria. Sé que el buscar respuestas es peligroso porque sólo conduce a plantearse nuevos interrogantes”. El murciélago y el infierno (pág.1), amazon.es
“He hablado con demasiada gente en mi vida, y de lo único que me han convencido es de eso: de que he hablado con demasiada gente. Estoy harto de fingir que las cosas me importan”. Los 80 Diablos (pág 55), amazon.es
“Bayun Talaf es un hospital que por fuera parece un enorme contenedor de basura y por dentro un museo de arte contemporáneo. Su restaurante es una larga pecera flotante donde el menú barato cuesta doscientos cincuenta dólares. Bayun Talaf es uno de esos sitios donde si resbalas en un suelo húmedo y te rompes algo […]
Publicado en El Norte de Castilla el 8 de junio de 2012 Si al principio del siglo XX fue la Recherche de Proust, ¿quién sabe si la Trilogía Americana de James Ellroy será el justo y desquiciado relevo para este nuevo siglo? Casi tres mil páginas de violencia, política, sexo, poder y corrupción. Otros tiempos, […]
“Cuando Alex terminó el cigarrillo la besé con todas mis fuerzas. Quise comerme toda la nicotina que se había tragado durante toda su vida. La miré a los ojos y vi el puto santo grial”. El murciélago y el infierno (pág.72), amazon.es
“Intenté mover mis piezas. Contacté con Número Uno y Número Dos para que presionaran desde el Gobierno a los altos mandos de ISIS. Me dieron largas. Yo ya sabía que el infierno estaba a punto de caer sobre algún lugar del Chad”. El murciélago y el infierno (pág.37), amazon.es
Vicente Álvarez, que a veces es Ariel Conceiro, otras veces Delaviuda, e incluso de vez en cuando el 50% de Jazz Negroponte, escribe novelas y cosas así. Nació con Modesty Blaise, con Rayuela, con Charada, con La Pantera Rosa. Murió un par de veces. Y, sin embargo, aquí está. Contando historias.
delaviuda.wordpress.com