¡3.000 y 300 azotes! (capítulo 35)
Este es el número de azotes que debe darse Sancho Panza por sí mismo, o la mitad si prefiere que se los dé “ajena mano”, para que Dulcinea del Toboso pueda desencantarse, dejar el estado de fea aldeana en que se encuentra, y recuperar de nuevo su original e inigualable belleza. El pícaro ‘encantador’ de […]