Se acabó la tercera temporada de Misfits. Sí. Sin Nathan. Sí. Yo también le echo de menos. Sí. El personaje de Robert Sheridan tenía más gracia que Rudy (Joe Gilgum). Pero seamos sinceros ¿Alguien esperaba que el personaje que fuera suparara a Nathan? Yo no. Ya dije lo que tenía que decir sobre el arranque de esta nueva temporada en un comentario en un post de me compañera.
Que este primer párrafo no os engañe. No voy a poner verde esta tercera temporada de Misfits porque cuando Rudy deja de ser el protagonista como era en el primer capítulo la cosa mejora y lo sigue haciendo hasta rematar la temporada. Misfits sigue teniendo una absurdez deliciosa aunque parece que a mi me han gustado los capítulos que, a muchos (a juzgar por comentarios en webs y blogs) han gustado menos.
Me encantó el capítulo de los nazis y ese mundo paralelo. El hecho de que su agente de la condicional fuera un oficial nazi es simplemente brillante. Algo así me parece el capítulo de los zombis ¿Hecho al rebufo de The Walking Dead? Puede. Me importa. No. Es uno de los capítulos más divertidos de Misfits junto con aquel de Nathan y la vieja de la primera temporada. Las animadoras zombis y la manera de Rudy de superar su fobia es… muy Misfits. El intercambio de cuerpos entre la chica en coma y Kelly es cruel y tierno.
Y el cierre de temporada no es para menos. El último capítulo con el regreso de los muertos y la muerte de Alisha (Antonia Thomas) que no volverá a la serie en la cuarta temporada.
En cuanto Rudy pasa a segundo plano todo coge velocidad. Me parece un acierto que hayan contado mucho con Kelly (Lauren Socha) como eje central de esta temporada. Su personaje de poligonera, princesa del pueblo pero no a lo Belén Esteban, sino con carisma y corazón y su relación con Seth, el camello de poderes puede que sea lo que más me gusta del guión.
Seth me llama bastante más la atención que Rudy. Seguramente porque no hay con quién hay que compararlo. Y su poder para intercambiar poderes abre un abanico de infinitas posibilidades. Sobre Rudy y su desdoblamiento diré que está bien traído en cierta forma. Las dos partes, la tímida y sensible, por un lado y la grosera y pasada de rosca por otro justifica esa personalidad tan extrema. Muchos le han definido como un Nathan pasado de vueltas (y es cierto) pero yo ahí le encuentro explicación.
También cobra un peso especial esta temporada, Simon. Su consabido viaje en el tiempo tiene consecuencias en su relación con Alisha aunque se quieran sin medida la cosa nunca es fácil. Además, no quiere renunciar a ser ‘el tío de la mascara’. Puede que Simon sea bastante soso pero la evolución de su personaje me resulta interesante.
No me importa que los poderes hayan perdido un cierto peso. Tampoco me importa el hecho de que los poderes no sirvan para nada siempre que acaben en capítulos como en el que Curtis se lía con una tía convertido en tía.
Como he hablado poco de Nathan en este blog me voy a permitir dejar un par de vídeos. El primero con sus momentos divertidos en la primera temporada y el segundo, su discurso inolvidable sobre la azotea de centro comunitario.