FELICIDADES, WOODY
Adoro a Woody Allen. Es la mejor droga que conozco. Poner alguno de sus deuvedés tiene la poderosa virtud de salvarme de un naufragio ciertas noches frías y tristes. Esperar cada año a la nueva entrega de Woody da sentido a muchas cosas y prefiero no imaginar el momento en que eso deje de suceder. […]