>

Blogs

Vicente Álvarez

EL FARO DE AQUALUNG

DIÁLOGO DE SORDOS (Y BESUGOS)

Publicado en El Norte de Castilla el 18 de enero de 2007
“Por la paz, la vida, la libertad y contra el terrorismo’. Una frase que debería de haber unido a todos los demócratas de este país es motivo de controversia. El lema de la ruptura, dicen. Solo el PP y Batasuna no salieron a la calle el pasado sábado. Interesante y envenenado detalle. Mientras las asociaciones de ecuatorianos lloran a sus compatriotas y preparan una gran manifestación de repulsa, los políticos juegan una partida de póquer. El PP exige la inclusión de la palabra libertad en la pancarta y cuando lo consiguen se van por los cerros de Úbeda. Su respuesta es mezquina y cerril. Parece evidente que a nuestra clase política no le interesa la unidad, ni los ciudadanos, ni los muertos. Cualquier cosa les vale para sus miserables cálculos electorales. Uno de los más impresentables, el señor Ibarretxe, tuvo un mínimo grado de lucidez al reconocer que los políticos no habían estado a la altura de las circunstancias. La vicepresidenta calificando el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo como un «papelito». Zapatero tildando dos veces el atentado como un «trágico accidente». Ibarra, en plan filólogo, intentando justificar lo injustificable. El ínclito Alcaraz, ejemplar e imparcial ciudadano, acusando a los convocantes de ser palmeros del Gobierno. Los obispos y los máximos dirigentes del PP diciendo algo así como «ve tú que a mí me da la risa». Los edificantes ‘sms’ disparándose a velocidad de vértigo: «Entró por Atocha y saldrá por Barajas». Los ecuatorianos pidiendo que Gallardón acuda, al menos, como representante de la ciudad (sin darse cuenta de que prefería hacerse una foto con Tim Robbins). Una asociación fantasma de ecuatorianos, creada por alguna mente retorcida de Génova, apareciendo del día a la noche para echar más leña al fuego. Y el presidente del Gobierno, claramente noqueado, llorando por las esquinas: «Desde que llegué al Gobierno, antes del alto el fuego, durante el alto el fuego, con atentado, después del atentado, no he tenido ni un solo día el apoyo del PP en la lucha antiterrorista» (y, en este caso, no le falta razón). En fin, que la situación no ha podido ser más bochornosa e indecente: tal vez uno de los espectáculos más ignominiosos de la democracia. Desde uno de los rincones más pobres del planeta, los muertos se revuelven en su tumba lamentando la falta de humanidad de estos políticos que se suponen que nos representan. El último capítulo, en fin, se vivió en el Congreso: ZP en plan Boabdil y Rajoy a lo ‘dominatrix’, con la fusta en la mano y la miseria en la boca para regocijo del ayatollah de las ondas y del sector duro de su partido: «Si usted no cumple sus compromisos, le pondrán bombas; y si no se las ponen, es que ha cedido». Bueno, está bien que todo el mundo se quite las caretas de una vez por todas. Unos pueden decir que Zapatero es un boniato insípido, un insensato indiscreto, un petulante inútil. Otros que Rajoy es un amargado resentido, un intolerante contumaz, alguien que antepone las urnas al fin de la violencia. Protagonizan, desde hace tiempo, un diálogo de sordos. Y de besugos. Sansón, como siempre, ha dado en el clavo: a los asesinos, con su capucha y sus palomitas, se les desencaja la mandíbula de la risa al contemplar el denigrante espectáculo.

Temas

Sobre el autor

Escribe novelas y cosas así. Sus detractores dicen que los millones de libros que ha vendido se deben a su cara bonita y a su cuerpo escultural. Y no les falta razón. www.vicentealvarez.com


enero 2007
MTWTFSS
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031