1) Inglaterra y Portugal se vieron las caras en la Eurocopa 2004. Aquel partido ha pasado a la historia porque en la tanda de penaltis David Beckham falló su lanzamiento y mandó el balón a la grada. Allí se hizo con él un chico gallego que decidió subastarlo en un casino on line, consiguiendo la nada despreciable cifra de 28.050 euros. Los dueños del nuevo “santo grial” organizaron con él una pequeña gira. Dos meses después del partido, el balón volvió al estadio de La Luz y allí, por cinco euros, la gente podía fallar el penalti como Beckham. Poco después se organizó un partido en Varsovia en el que los primeros minutos se jugaron con el dichoso balón y cuya recaudación fue para el hospital infantil de Varsovia. Seguidamente, el esférico de marras hizo un pequeño tour por el Reino Unido para que los chicos pudieran tirar penaltis a diestro y siniestro. Finalmente, una vez realizadas las obras benéficas pertinentes, la pelota fue lanzada al espacio en el cohete Wild Fire.
2) Ahora David Beckham huye a otras galaxias más acogedoras y a muchos les tiemblan las piernas. Los galácticos que el ser superior (alias Florentino) trajo al Bernabeu hacen la maleta y se van por la puerta de atrás. Algunos opinan que va a ganar el fútbol pero los contables dicen que el departamento de merchandising va a echar mucho de menos a sus hombres-anuncio.
3) Hace unos meses, un oscuro personaje intentaba convencer a David Beckham para que marchase a jugar a Los Angeles y así, entre partido y partido, entrase en contacto con el mundo de las estrellas del celuloide. “Si todo sale bien, llegarás a ser el nuevo James Bond”, le decía entusiasmado. Ahora se ha confirmado la noticia. La última de todo un rosario de chismes que asolan, día sí y día también, a los Beckham:
4) Que si el todoterreno que les robaron ha aparecido en Macedonia. Que si Tom Cruise intenta convertirlos a la Cienciología. Que si Michael Jackson ofrece a la parejita su mansión y Victoria la rechaza porque “Neverland” le parece “poco práctico”. Que si Brad Pitt pide a Beckham clases de fútbol para su hijo. Que si el matrimonio megapijo se ha convertido en la Virgen María y en San José dentro del Museo de Cera de Londres. Que si unas rapazas juran haber hecho picardías con el rey del balón. Que si el fulano que diseñó los tatuajes que el futbolista luce en su cuerpo-cañón le ha demandado al considerar que ostenta los derechos de propiedad intelectual existentes sobre los mismos.
5) La última noticia generada por esta pareja de la aristocracia petarda es que nuestro efebo favorito ha sido fotografiado como el príncipe de la Bella Durmiente, montado en un caballo blanco y peleando contra un dragón. Las fotografías las ha realizado la famosa Annie Leibovitz y los dólares los ha puesto la todopoderosa Disney. Lo que está pendiente de confirmación es si detrás del dragón se encuentra Fabio Capello, el particular ogro del futbolista de oro…. En todo caso, lo que de verdad sería cojonudo es que toda esta maquinaria mediática y hortera acabase más allá de las estrellas: lejos, muy lejos de aquí, como el famoso balón subastado en su día. Al menos, yo encerraría a Victoria en la cápsula espacial y, como quien no quiere la cosa, patadita a los anillos de Saturno (para completar la colección de joyas de la spice-pija). ¿Alguien tiene una idea mejor?